Telepeaje vs peaje de cabina: cómo no mezclarlos en la liquidación
Los dos son peaje, pero no se auditan igual. Qué se pierde cuando todo cae en “peajes” o en “otros”, y cómo tipificar evidencia para comparar corredores sin pelear el viernes.
Mismo rubro, distinto rastro
El telepeaje llega como resumen, débito o mail de la concesionaria. El peaje de cabina llega como ticket térmico que se borra en la guantera. En la liquidación semanal, si ambos caen en un solo pozo llamado “peajes” —o peor, en “otros”— la oficina no puede preguntar si el salto fue de ruta, de tarifa o de un ticket que nunca se cargó.
RendíViaje no inventa la tarifa de la autopista. Ordena la evidencia: el peaje tipificado vive en el viaje, con foto o referencia, y deja de competir con una captura suelta de WhatsApp. Este artículo es un método de lectura para flotas que ya saben que “el peaje se comió el margen” pero no saben cuál peaje.
Tres confusiones típicas del viernes
Primera: sumar telepeaje del mes entero a un solo viaje “porque es más fácil”. El $/km del corredor miente. Segunda: cargar solo el ticket de cabina y olvidar el telepeaje del mismo tramo (o al revés). Tercera: meter el telepeaje en “otros” porque “no es un ticket de papel”.
Ninguna de esas prácticas es delito operativo. Todas destruyen el diagnóstico. Cuando peaje/km salta, necesitás saber si fue cabina, telepeaje mal asignado, o un corredor distinto. Sin tipificar en el viaje, la discusión vuelve a la memoria.
Una regla simple de tipificación
Todo peaje —cabina o telepeaje— se tipifica como peaje y se asocia al viaje del día en que se recorrió el tramo (o al viaje que lo contiene). La foto del ticket o el comprobante/resumen del telepeaje es la evidencia. Si el telepeaje llega días después, no lo “regalés” al viaje más reciente: asignalo al que corresponde o dejá una nota clara en la auditoría.
La categoría “otros” no es el cajón del telepeaje. “Otros” es para lo excepcional. Si el telepeaje vive ahí, el peaje/km del viaje nunca va a cerrar con la realidad del corredor.
Ejercicio de una semana (números de ejemplo)
Imaginá el mismo corredor en tres viajes. A: solo telepeaje tipificado, peaje/km estable. B: telepeaje + un peaje de cabina por desvío, peaje/km un poco más alto —explicable. C: “peajes” mezclados con un resumen de telepeaje de toda la semana metido en un solo viaje —peaje/km disparatado.
En C no pelearías con el chofer por “gastar de más”: pelearías con el proceso de asignación. En RendíViaje, al tipificar por viaje, C se vuelve visible antes del cierre contable. Los montos son ilustrativos; el aprendizaje es el contraste entre tipificar bien y tipificar a ojo.
Qué gana la oficina (y qué gana el chofer)
La oficina gana un peaje/km comparable entre semanas y corredores. El chofer gana menos “mandame el ticket otra vez”: la evidencia ya está en el viaje. WhatsApp puede seguir avisando (“pasé por cabina porque el TAG no leyó”); deja de ser el archivo.
Medí dos semanas: incompletos de peaje y tiempo de liquidación. Si tipificar telepeaje y cabina en el viaje baja ambos, el hábito cerró. Si no, el cuello de botella suele ser asignación tardía del resumen de telepeaje —y eso se arregla con un ritual fijo, no con otro grupo de chat.